iLanguage

El lenguaje inherente es el idioma que naturalmente viene a la mente de un individuo como un reflejo, dependiendo de la situación y del interlocutor. Forma parte de su ser, independientemente de cómo o cuándo se haya adquirido.

Este término va más allá de conceptos como idioma materno, primer idioma, segundo idioma, idioma extranjero etc. y ayuda sobre todo a individuos políglotas a reconocer todos sus idiomas como parte de sí mismo, sin obligar a jerarquizar o favorecer uno sólo.

Características

El hablante puede mantener una comunicación coherente y fluida, incluso con hablantes monolingües de esa lengua.

El hablante puede «pensar» en esta lengua, es decir, los procesos lingüísticos se producen «sin traducción».

Los hablantes pueden expresarse con sentido y son capaces de distinguir entre expresiones falsas y sin sentido. Entienden, entre otras cosas, las expresiones coloquiales y los modismos con doble sentido.

Los hablantes son capaces de hablar de diferentes temas porque tienen suficiente vocabulario. Si no conocen una expresión, disponen de los símbolos para describir a qué se refieren.

La forma en que se adquirió la lengua y la etapa de la vida o el contexto en que se aprendió son irrelevantes.

Los hablantes asocian la lengua con diferentes emociones y sentimientos, relaciones interpersonales, etapas de la vida, aspectos del trabajo o de la educación que son definitivos o temporales pero que forman parte de sus vidas y les afectan al mismo tiempo a nivel personal, profesional o educativo.

El lenguaje inherente es el idioma que  naturalmente viene a la mente de un individuo como un reflejo, dependiendo de la situación y del interlocutor. Forma parte de su ser, independientemente de cómo o cuándo se haya adquirido.

Newsletter